Benvinguts al nostre espai. O millor dit, al vostre espai, perquè aquest és un espai per vosaltres, per tots els amants de la literatura.

Què us trobareu aquí? Què és, amb tot el que la xarxa ofereix a tots els nivells per tothom, el que nosaltres podem aportar de nou a dins un món tan vast com aquest, el món literari? Doncs una cosa molt senzilla: Que tots nosaltres, els autors d’aquesta web, som de casa. Parlarem de moltes coses; dels best-sellers que us agraden, dels gèneres que més us interessen, de les novetats literàries, dels grans clàssics... Posarem al vostre abast totes les nostres aportacions: articles de diferents temes, contes, novel·les i narracions, còmics i il·lustracions, perquè conegueu la nostra obra i, fins i tot, ens feu arribar la vostra perquè puguem compartir-la i conèixer-la.

Com farem tot això? Doncs mitjançant els vostres comentaris. Així podrem saber quins temes us interessen més, per orientar les nostres publicacions setmanals als vostres gustos, per parlar dels temes que realment us resultin interessants. I amb les vostres critiques als nostres escrits ens ajudareu a créixer com escriptors.

El nostre desig és, per sobre de tot, fomentar el vostre interès per la literatura, ja que només la lectura ens transporta de manera duradora a altres espais, a altres universos; la lectura, com cap altra cosa, ens ensenya l’empatia i ens culturitza, ens fa enamorar-nos, plorar, riure i viure a dins del cap d’altres persones com res més ho aconsegueix.

Per tot això, us convidem a tots vosaltres a prendre amb nosaltres un cafè a la plaça.

Us esperem.

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martes, 23 de diciembre de 2014

Nuestra primera Navidad juntos

Comenzamos esta andanza en el mes de Mayo, convencidos de que la literatura no era algo que interesase a la mayoría, pero con muchas ganas y mucha fe. Inauguramos este proyecto (que nació en mi cabeza en la barra de Can Cases) entre unos cuantos: Josep Carbonell, a quien en mi casa llaman "Chesterton" por su afición a dicho escritor; Josep Oller, el científico; Olga Caballero, especialista en pedagogía del lenguaje; Judit Perich, cuentista de toda la vida; Sandy Osorio, poeta, prosista y buena persona, en general; Marc Padilla, literato en ciernes; Judit Edo, que escribe fanfics de mangas y animes; el Cura Marciano, un gracioso que cuelga chistes todos los días. También algunos ilustradores: Gurggy, animador gráfico, y Marc Serra, dibujante, acuarelista, puntillista y nada más que acabe en "ista" (terrorista, integrista...) En todo caso, un profesional maravilloso que es capaz de conseguir que un papel cobre vida. Luego llegó Matías Montenegro, animador gràfico, y Susana Martínez, otra dibujante que impresiona con su talento. Y aquí estamos, tendidos al sol de medio mundo, recibiendo visitas de nuevos amigos que hemos hecho en diversos continentes, henchidos de orgullo y asombrados del resultado de todo esto. No hagáis caso si os dicen que ha sido un mal año; han pasado cosas buenas y esta, gracias a todos vosotros, usuarios, ha sido una de ellas. Un abrazo muy grande de parte de todos nosotros y aquí nos tenéis, para seguir escribiendo. Gracias por leer.

                                 Gemma Minguillón y equipo de Un café a la Plaça

martes, 22 de abril de 2014

Primer transeunte

Cada día me levanto a las 6 de la mañana. No necesito despertador, hace tiempo que mi reloj interno captó el mensaje. Lo único bueno de esa hora es que aun no ha salido el sol y parece que el mundo está a un lento, lleva poco tiempo en movimiento.

El autobús siempre está lleno de los mismos desgraciados, desgraciados como yo, que vamos a trabajar nieve o haga un buen día, estemos bien o muertos de fiebre. Nadie nos preguntó nunca si queríamos esto, pero aquí estamos. Sumidos en un silencio que habla sin parar; que nos recuerda quienes somos. Nadie.
Hoy es un buen día. Llueve y eso me gusta. Todo el mundo va más deprisa de lo normal; como si la muerte los persiguiera cuando sólo les cae agua. Me encanta fumar bajo la lluvia, en estos días es de los pocos momentos en que puedo reconfortarme sin necesitar a nadie más que yo mismo. Eso suele pasar poco pues soy muy “pesimista”; desde mi punto de vista soy realista, conozco mi situación y la de los que me rodean, aunque ellos no piensan lo mismo. Creen que soy un pesimista. Tienen miedo de aceptar que no son nadie.

Trabajo en una fábrica. No os aburriré contándoos en lo que consiste mi trabajo por lo que pasaremos a otro momento del día. Pasaremos al mismo momento en el que estoy pensando todo esto, pasamos al presente.

Acabo de salir de trabajar, ando por la calle liándome un cigarro. Por suerte sigue lloviendo. Eso me reconforta. Me enciendo el cigarro mientras siento cómo cae encima de mí la lluvia. Disfruto de esa primera calada. Puedo ver cómo las demás personas andan correteando de un lado a otro.

Empiezo a andar cuando de lejos escucho un leve sonido. El sonido de una muchedumbre haciendo ruido; parece que están montando follón. Sera alguna manifestación. No sé mucho de ello pues no puedo permitirme hacer huelga, aunque como acabo de salir del trabajo me acercaré a ver qué tal.

Mientras llego puedo contar hasta siete furgones de la policía. Una vez allí empiezo a a escuchar el griterío, a empaparme de las protestas. Veo gente de todas las edades. Cuando empiezo a cogerle el gusto a estar rodeado de tantas personas disconformes con su situación escucho un grito, un grito de puro terror.

La gente empieza a correr, yo me quedo allí quieto, viendo como todo vuelve a ser como cualquier día de lluvia, todo el mundo de un lado para otro a toda prisa, cuando de pronto siento un gran golpe en mi cabeza. 
Todo da vueltas, todo se vuelve negro; dejo de ser nadie para pasar a ser nada.

Caricias de amor en mis heridas sociales

El tiempo se consume, se pierde. El tiempo me consume, me pierde. La motivación se escapa, la inspiración me rehuye. 

Qué triste fue el despertar, descubrir qué efímero y costoso es el vivir y ver cuánto tiempo se nos va solo en existir.

El dolor, la tristeza, la corrosiva sociedad, el desamor... todas estas grandes musas me esquivan, qué difícil es plasmar mi dolor y malestar por todo cuando el amor acaricia mis heridas.

Quiero gritar, explotar. Me niego a ser uno más. Me golpea la realidad que me rodea, no quiero contribuir en esta farsa, quiero pelear; pero el amor me invita a buscar la paz, a encontrar un lugar en el que ser feliz y esquivar el mundo. Me duele admitirlo pero no pienso sacrificarte, amor, en una cruzada suicida contra esta sociedad.